El parque de edificios de Valladolid no destaca precisamente por su nivel de eficiencia energética, si bien está en la línea con el resto de provincias de Castilla y León. Desde que en abril del año pasado el Gobierno aprobase la obligatoriedad de esta certificación para la venta o alquiler de inmuebles, en Valladolid se han certificado 8.946, según los datos facilitados por la Consejería de Economía. Pues bien, más de la mitad ha obtenido el nivel E, el tercero más bajo de los siete que contempla esta certificación.

En concreto, hay 4.575 que han obtenido esta calificación, tanto en lo que se refiere al consumo como a las emisiones, mientras que hay otros 278 y 480 que tienen los niveles F y G, respectivamente, los dos más bajos.

En el otro extremo se sitúan los edificios que se podrían considerar ‘aprobados’ en este examen. Los 1.398 del nivel D, los 459 del C, los 42 del B y los doce del A, que es el nivel más alto. Esto en lo que se refiere a los inmuebles que coinciden en la certificación de sus niveles de emisiones y consumo, los dos parámetros que analiza esta prueba. Hay otros 1.700 que han obtenido niveles distintos, si bien esas diferencias no van más allá de un nivel.

Aunque la mayoría de los análisis corresponde a viviendas, en el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios hay inmuebles de todo tipo. Desde comercios, colegios y centros de salud hasta instalaciones deportivas y oficinas, pasando por edificios de la administración, hoteles y residencias.

Los resultados son muy similares en Castilla y León. Después de 38.000 inscripciones en el citado registro, que se gestiona a través de la Dirección General de Energía y Minas y el EREN, el 50 por ciento tiene una calificación del tipo E. Hay que tener en cuenta que este tipo de certificaciones se realizan tanto a los edificios antiguos como a los de nueva construcción, si bien solo es obligatorio en el momento en el que se plantea una venta o un arrendamiento. En ambos casos es el propietario el que tiene obligación de solicitarlo.

Uno de los objetivos que confiesa tener la Junta de Castilla y León es mejorar la eficiencia del parque de viviendas de la Comunidad para reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Por eso desde Economía se ha apostado por el impulso de las edificaciones sostenibles y se está formando a los propios técnicos de su plantilla para que sean ellos los que certifiquen los edificios de la administración, comenzando por los de más de 500 metros de superficie.

Este escaso nivel de eficiencia energética supone un nicho de negocio para las empresas de la construcción ante la falta de obra nueva. Al menos eso es lo que se reclama hace tiempo desde la Asociación Vallisoletana de Empresarios de la Construcción (Aveco), medidas que impulsen la rehabilitación de edificios.

Las personas autorizadas para expedir esta certificación son los ingenieros industriales y técnicos, arquitectos y arquitecto técnicos, entre otros. El documento tiene una validez de diez años.

Otras cifras

30% 

En Castilla y León hay unas 900.000 viviendas que acumulan el 30 por ciento del consumo de energía de toda Castilla yLeón. Es uno de los motivos por los que la Junta se ha marcado como objetivo fomentar el ahorro energético y la redución de emisiones en estos inmuebles.

2020

Los objetivos del Gobierno regional están en consonancia con los de la Unión Europea, que espera que en el año 2020 conseguir edificios con un consumo casi nulo.

2.500

La normativa aprobada en abril del año pasado por el Gobierno también contempla que las comunidades apliquen un sistema de control independiente de los certificados que ya se hayan emitido para comprobar que se corresponden con la realidad. Pues bien, entre 2014 y 2015 la Junta de Castilla yLeón tiene previsto realizar unos 2.500 en las nueve provincias.

8.975

Las certificaciones hechas por ahora en Castilla y León están en consonancia con el nivel de población de cada provincia y con el de su actividad económica (de servicios, turística y universitaria). Así, Valladolid está a la cabeza, con 8.975, seguida muy de cerca por León, con 7.429 y por Salamanca, con 7.201. Las dos provincias en las que se han hecho menos certificaciones son Soria, con 1.256 y Zamora, con 1.792.